Ruta Olímpica; de dopaje y medallas devueltas

José Luis Barraza Infante
Al igual que otros acontecimientos recurrentes bien identificados, lamentablemente ya a nadie sorprende que se le descubra dopaje a uno o a varios deportistas de alto rendimiento. Durante la semana que concluyó fue ventilado el caso de Nesa Carter.
Que quién es ya todo mundo lo sabe, más bien la pregunta sería ¿Quién era Nesa Carter antes de ser descubierto? Porque la noticia no fue él, sino el despojo de la medalla de oro del relevo de 4X100 de Beijing 2008 a Usaint Bolt. Mediáticamente a nivel mundial ni siquiera la noticia fue que Jamaica quedaba fuera del medallero; claro, por razones obvias, al tratarse del mejor corredor de todos los tiempos.
Otro lamento es que el dopaje ha sido y seguirá siendo el lastre no solo del olimpismo, sino del deporte en general. Doparte es una práctica reiterada entre deportistas y no deportistas, un tema que está en todos lados y el deporte no es la excepción. Tal vez algún psicólogo investigador ya tenga la respuesta del por qué el hombre delinque; del por qué el deportista de dopa.
Repetir en este espacio la larga lista de figuras que han dado positivo en distintos tiempos sería volver a lo mismo y a lo mismo una y otra vez, mejor es decir que, la misma ciencia, el mismo método de investigación, la misma política contra la trampa con los mismos criterios desde el seno del Comité Olímpico Internacional y de la Agencia Mundial Antidoping es lo que hacen justicia a quienes compitiendo limpios no pudieron ganar una medalla y ahora les será colgada, o sea, entregada.
Uno de los casos, como muchos en el mundo, es el de Damaris Aguirre, de halterofilia, levantamiento de pesas, chihuahuense olímpica en Atenas 2004 y Beijing 2008. En esta última ocasión terminando en sexto lugar pero a ocho años de aquel resultado, la ciencia ha encontrado, como ya se ha dicho antes, culpables de utilizar sustancias prohibidas a tres de las cinco que la superaron, por lo que pronto el mismo COI habrá de galardonarla con la medalla de bronce, una medalla igual a la que ganó Misael Rodríguez en Rio de Janeiro o Cristian Bejarano en Sidney 2000.
Claro, la noticia que se dio a conocer hace unas semanas desató una serie de preguntas que en el momento de recibir la medalla habrán de cobrar mayor efecto: ¿Quién y con cuánto la va a premiar? Porque los gobiernos federal y estatal en su momento les prometieron grandes incentivos, pero habrá que esperar primero a que se culmine el proceso de justicia.
Volviendo a Usaint Bolt, tres veces ganador de los 100 metros planos desde Beijing 2008 hasta Rio de Janeiro 2016 pasando por Londres 2012, Juegos en los que también ganó los 200 metros y los relevos de 4X100 para sumar nueve oros, pero que ahora se convierten en ocho, que nadie en el mundo quiera restarle mérito por el caso reciente que fue provocado en el relevo por uno de sus compañeros ya conocido.
El tema de Damaris Aguirre está vigente y estaremos en la espera de que por méritos propios le llegue el momento, para así, ver con gusto su nombre en la privilegiada lista de “medallistas olímpicos mexicanos”.
Agradeceré sus mensajes a joseluis@orbitadeportiva.com.mx
Deja un comentario
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.




0 Comentarios